El toro de Picasso: inspiración para un diseño optimizado dentro de tu compañía

“El toro”, de Pablo Picasso de 1946, es considerada como una obra maestra. Es una serie de once litografías que empiezan con un dibujo realista de un toro. Al principio, se vuelve más musculoso y realista. Sin embargo, la tendencia entonces se invierte. Paso a paso, Picasso elimina todo lo que no representa la esencia del toro. Cada dibujo subsiguiente se vuelve más simple hasta que la onceaba litografía se convierte en un dibujo de líneas de un toro. De forma admirable, el toro final conserva su esencia tanto como el diseño original.

Esta serie es famosa debido a que es una representación visual de la evolución hacia la simplicidad. El concepto no solo es aplicable al arte. La progresión del toro también puede servir como una analogía para el diseño de procesos y la organización de empresas. Mediante un rediseño continuo, tu organización tiene el potencial de progresar hacia una configuración más simple y óptima.

Cómo imitar la progresión de Picasso en el diseño de tu procesos

Según el diccionario Merriam-Webster, la palabra “simple” se puede definir como:

Simple: lo que constituye un elemento básico: fundamental

Los procesos que conforman una organización solo deben incluir tareas que contribuyan a las metas finales de la compañía en términos de calidad, bienestar y ganancia. De igual forma, esos mismos procesos deben eliminar cualquier tarea que sea redundante, derrochadora, o simplemente que no sea “fundamental”.

De hecho, el diseño premeditado de una organización sigue los pasos de Picasso. El crecimiento de una organización añade procesos y personal a un ritmo rápido. La meta en este punto es sobrevivir y cumplir con los objetivos. Sin embargo, después del crecimiento inicial, los procesos que fueron creados para satisfacer la necesidad de crecimiento probablemente se volverán ineficientes.

En este momento hay dos caminos que podemos tomar:

  1. Seguir de la misma forma con la esperanza de que las cosas se resuelvan solas.

  2. O, cuestionar la estructura actual y modificar/crear procesos simples y elegantes sin elementos innecesarios o superfluos.

Se puede empezar a simplificar una organización hacia su estructura básica en cualquier momento, pero mientras más pronto se empiece el proceso, más sencillo será. La meta es condensar todos los procesos principales hasta su esencia. Parte de esto incluye eliminar las tareas duplicadas y los procesos innecesarios. También se requiere analizar la forma actual en que se hacen las cosas para garantizar la simplicidad de tus sistemas y procesos.

Algunos de los culpables principales que encontrarás son:

  • Registro doble de la misma información

  • Demasiadas capas de burocracia

  • Pasos innecesarios

  • Enviar la misma tarea de un lado a otro

  • Hay dos personas responsables para la misma actividad

(Para más información sobre el diseño de procesos, lee Cómo usar diagramas para implementar procesos en tu empresa y Cómo organizar tu empresa por tipos de procesos).

Cuando las ineficiencias estén identificadas, podrás enfocarte en optimizar y mejorar los sistemas de la compañía.

[Foto: Eric Welch/Unsplash]

[Foto: Eric Welch/Unsplash]

Inténtalo

El desafío de alcanzar la esencia del toro es interminable. Los negocios no avanzan en línea recta; aparecen nuevas tareas todo el tiempo. Alcanzar la simplicidad requiere un análisis constante y deliberado; una evaluación continua del estado actual de los sistemas de la compañía.

Sin embargo, vale la pena la inversión. El resultado será una organización optimizada y flexible con fuerza y resiliencia.