Cuando las cosas no salen bien y el éxito surge del fracaso

No todo está en nuestras manos. Solo podemos responder por las acciones que tomamos, pero, desafortunadamente, no todo depende de lo que hacemos. Vivimos en una comunidad, y como comunidad, creamos y colaboramos. Cuando colaboramos, la mayor parte del tiempo las cosas salen bien, y en varias ocasiones salen extraordinariamente bien. Pero, a veces, obtenemos resultados que pueden ser muy decepcionantes. Puede ser que hayamos hecho arreglos y participado de buena fe, pero los resultados no son lo que esperábamos y a veces son lo opuesto de lo que necesitábamos. ¿Qué hacer entonces?

Intenta arreglarlo

Cuando algo (un proyecto o parte de este, una transacción, un acuerdo) no sale bien, el primer paso es arreglarlo lo más pronto posible. A veces la decepción puede ser tan abrumadora que no puedes ver la forma de arreglar algo. Pero, en mi experiencia, la mayoría de las cosas pueden solucionarse. Después de haber pensado sobre el asunto, de preferencia con otras personas del equipo que estén involucradas, suele suceder que surge una idea, a veces de la nada, y puedes arreglar el problema. Frecuentemente, el resultado es incluso mejor que lo que habías anticipado.

[Foto: Joshua Newton/Unsplash]

[Foto: Joshua Newton/Unsplash]

A veces no hay solución. La oportunidad se va y no hay nada que puedas hacer al respecto. Entonces debemos aceptar las consecuencias, y esto suele ser difícil. Pero alguien una vez me dijo que esas son las consecuencias de trabajar en equipo, y yo diría que esto es verdad del trabajo en general. Como grupo de personas, tal vez seamos capaces de lograr 90% de lo que nos proponemos, pero el otro 10% puede presupuestarse como el costo de hacer negocios. Tener este punto de vista puede ayudarte a lidiar con las cosas que no puedes controlar.

Evita que suceda en el futuro

Una cosa que sí puedes hacer es prevenir estos problemas a futuro. Normalmente, el problema que surge puede ser una bendición disfrazada para evitar situaciones que podrían haber sido más dañinas en el futuro. Si tu equipo y tú se toman el tiempo para entender lo que pasó y saber cómo evitar que vuelva a suceder, habrás obtenido un buen resultado del problema.

Algunas formas de programar estas soluciones en tu forma de trabajar son modificar tus procesos o flujos de trabajo para prevenir que se filtren errores. También puedes modificar tus políticas y entrenar a los equipos para que conozcan lo que pasó y cómo arreglarlo en el futuro. Si tomas todos estos pasos, será mucho menos probable que estos problemas se repitan en el futuro.

Además, poco a poco empezarás a desarrollar tu equipo. Un equipo fuerte es la base de cualquier compañía. Después de todo, todo está en sus manos. Si responden de forma correcta y reciben mejor capacitación sobre cómo manejar estas situaciones, eliminarás problemas futuros. El conocimiento también se transmite de una persona a otra, así que entrenar a una persona tiene un efecto multiplicativo.

Adopta un punto de vista más amplio

A medida que nuestras organizaciones crecen, tenemos cada vez menos control. Las acciones de la compañía se compartirán entre muchos, y nunca nada será perfecto. En nuestros primeros años escolares, se nos enseña que una puntuación perfecta es posible debido a la medición del desempeño con calificaciones, lo que resulta ser solo una ilusión. En la vida real, tratamos de acercarnos a lo ideal, pero esto no es más que un concepto. La meta es buscar la excelencia, no la perfección. Y la excelencia resulta de siempre tener y apuntar hacia expectativas altas. Puede ser que no lo logremos, pero si hacemos nuestro mejor esfuerzo, probablemente nos acerquemos bastante.

Al avanzar y tratar de alcanzar metas más grandes en nuestras organizaciones, es crucial estar conscientes de que puede haber errores y que todo estará bien siempre y cuando solo sean reveses temporales que pueden remediarse en el futuro. Si el panorama general del desarrollo de la compañía sigue las metas que has puesto para la organización, estarás progresando bien. Los pequeños reveses no son tan significativos.

[Foto: Hannes Richter/Unsplash]

[Foto: Hannes Richter/Unsplash]

Aprender toma tiempo, ya que normalmente nuestras formas de pensar tienen que evolucionar en esa dirección. Al principio, cuando empezamos a trabajar, es muy probable que estábamos muy involucrados en los detalles. Con el tiempo, puede que hayamos empezado a manejar equipos pequeños y después algunos más grandes. Nuestra perspectiva necesariamente también evoluciona, para que de esta manera podamos tener un punto de vista más estratégico sobre el trabajo que hacemos. Esta transición es importante porque nos ayuda a superar los retos pequeños mientras mantenemos la vista en la imagen más amplia, lo que puede ser más útil.

Aunque el control es una ilusión, podemos crear organizaciones que minimicen los riesgos y alcancen sus objetivos. No todo saldrá como esperamos y, en este caso, podemos arreglar la mayoría de los problemas y prevenir que las mismas dificultades vuelvan a ocurrir en el futuro. Si dejamos suficiente margen de error, seremos capaces de guiar nuestras compañías en la dirección que nos hemos propuesto.

Pamela Ayuso es una autora y cofundadora y CEO de Celaque. Es una emprendedora y desarrolladora de bienes inmuebles que tiene experiencia en liderazgo ejecutivo en dos de las desarrolladoras inmobiliarias más exitosas de Honduras: administrando operaciones en Alianza y liderando Celaque. Celaque desarrolla edificios de oficinas y residenciales y administra una amplia cartera de propiedades. El enfoque de Pamela es convertir a Celaque en un modelo para la empresa del siglo XXI.

Además de su papel como CEO en Celaque, Pamela es una escritora que comparte conocimientos prácticos sobre el crecimiento personal y empresarial para otros emprendedores y líderes empresariales en su blog y LinkedIn. Publicó su primer libro para niños en 2019, Alicia y Cone pintan un mural.

MEJORA COMO MANEJAS TU TIEMPO

Únete a nuestra lista de correos y recibe nuestro ebook gratis Administración de tiempo para dueños de empresas ocupados.

Pamela Ayuso usará la información de este formulario para mantenerse en contacto contigo y enviarte actualizaciones. Puedes optar por salirte en cualquier momento al dar clic en el enlace de cancelar suscripción que se encuentra al pie de página de cualquier correo electrónico que recibas de nosotros, o al contactarnos por medio de pamela@pamelaayuso.com. Tu información será tratada con respeto. Utilizamos cookies y tecnologías similares para manejar este sitio web y para entender mejor cómo lo utilizas. Para más información, lee nuestra Política de privacidad.

¿Buscas algo más? Usa el buscador para encontrar más consejos prácticos de Pamela.

Categorías